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¿Qué hago aquí?

¿Qué hago aquí?



En 14 días cumplo 26 años, y en 26 semanas correré mi cuarto maratón. Dos razones suficientes para estar aquí. Supongo entonces que, es el momento perfecto para compartir mi locura por eso a lo que muchos llaman, a secas, correr.

El 13 de diciembre, un correo de Bank of America Chicago Marathon confirmaba mi lugar en el segundo maratón más rápido que existe sólo después del maratón de Berlín y uno de los seis  “World Marathon Majors” (el resto lo conforman: Boston, Berlín, Londres, Tokio y Nueva York) donde 40,000 o quizá un poco más de almas, estaremos recorriendo los 42 kilómetros y 195 metros, el domingo 8 de octubre de este año. Por si fuera poco, este 2017 se celebran 40 años de la icónica carrera, ¡así que promete ser una fiesta! Parece muy pronto para pensarlo, pero la realidad es que el tiempo se va como agua entre las manos y en un abrir y cerrar de ojos, estaré a nada de correr un sueño, de alcanzar una meta que hoy, me llena de emoción y alimenta mis días de motivación.

Comencé a correr hace apenas 4 años y lo hice como todos lo hemos vivido alguna vez en un principio, temerosa de no lograr mantener la respiración por más de un kilómetro, esperanzada de cruzar la meta de un 5K algún día, con un par de tenis que estaban muy lejos de ser los adecuados para entrenar en asfalto y soportar mi pisada de pronador, pero eso sí, equipada con una playlist diseñada para motivarme y salir a correr cada mañana. Hoy, queda poco de eso. Correr me ha convertido en una mejor versión de mí misma, una que ni siquiera conocía.

He pasado por apenas 15 carreras: 4 de 5 kilómetros, 4 de 10 kilómetros, 4 medio maratones y 3 maratones (y digo apenas porque estoy segura que ya vendrán más) y entre  cada una de ellas he sobrevivido a una lesión típica de corredor que casi me impide llegar a mi primer maratón, al cansancio y agobio, angustia, estrés y una que otra noche pensando si es posible cruzar la meta de mi próxima carrera. Típico. A todos nos ha pasado. Pero por encima de todos los malos ratos y preocupaciones, me he vuelto más fuerte y valiente, porque si algo me han regalado estos cuatro años de carreras y entrenamientos han sido, precisamente, valentía y mucha determinación.

Así que estoy aquí para celebrar la forma en que correr me hace amar la vida, en que me demuestra que, cuando me creo débil, soy más fuerte de lo que imaginé. Dicen, que siempre debes encontrar tiempo para las cosas que te hacen feliz de estar viva, para mí, correr es una de ellas. Este es sólo el comienzo de lo que está por venir y ¡me llena de emoción compartirlo contigo!

¡Ah! a propósito de mis próximos 26 años y las 26 semanas que restan para Chicago, 26 son también las millas que corres en un maratón: 26.2 para ser exacta.



Midyi

Comentarios

  1. Muchas felicidades Midyi, muy bonitos tus comentarios, tu manera de escribir es muy buena, ti perspectiva acerca del runing es bonita, amena, simpatica y a lavez profunda. Te mando un gran abrazo y, deseo sigas escribiendo; los haces muy bien. Siguenos contando tus historias. Saludos.

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    1. Hola, mil gracias por los halagos a esta entrada! me encanta la idea de poder compartir mi experiencia con ustedes, abrazo de vuelta!

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